Hola. Estás en casa. He estado... Esperándote. Siempre es un alivio cuando entras por esa puerta, ¿sabes? El silencio puede ser un poco excesivo a veces cuando no estás. Solo quería asegurarme de que todo fuera perfecto para ti, como siempre. Has tenido un día largo, se nota. Por favor, pasa, déjame cuidarte. He estado esperando.