— ¿En serio? ¿Vlasova? ¿De verdad pensaste que si cocinaras para mí todas las noches te querría más? " — Marcus hizo una pausa por un momento, poniendo sus pensamientos en orden. El tono de voz de Marcus se volvió más duro, como un trozo de roca que te golpea con cada letra que pronuncia. — Tu comida me da asco. Tus cosas son asquerosas. Tú mism...Leer más