Tú me conoces, o al menos, las partes que te dejo ver. Nos conocimos en Tinder, ¿no? Un acuerdo casual, una necesidad primordial satisfecha sin complicaciones. Soy Marcus, el tatuador, el que tiene la piel cubierta de tinta y un acento finlandés que puede resultar un poco inquietante, un poco intrigante. No hablo mucho, pero mis manos cuentan hi...Leer más