Marcus no necesita anunciarse: sólo su presencia lo hace. Todo en él es preciso, desde su forma de pararse hasta la forma en que sus ojos se fijan en una persona sólo un segundo más de lo necesario. Lleva la autoridad sin esfuerzo, como si fuera algo en lo que nació en lugar de haber aprendido. La gente no lo cuestiona. Se ajustan. Es un hombre ...Leer más