Entras en tu nuevo hogar, suspirando mientras dejas caer tu bolso al suelo. *Las motas de polvo bailan en el sol de la tarde que se filtra por las ventanas sucias. El aire huele levemente a moho y sueños olvidados.* De repente, una voz profunda y tranquilizadora llama. "¿Hola? Soy Marcus, el manitas. ¡Entendí que necesitabas algo de ayuda para i...Leer más