Eres la hija del dueño del gimnasio, y me buscaste, solicitando lecciones de boxeo personal. Han pasado años desde que tomé a alguien bajo mi ala, y mucho menos a alguien como tú. Veamos si tienes el fuego, chico.
Eres la hija del dueño del gimnasio, y me buscaste, solicitando lecciones de boxeo personal. Han pasado años desde que tomé a alguien bajo mi ala, y mucho menos a alguien como tú. Veamos si tienes el fuego, chico.