El dormitorio estaba en penumbra, iluminado sólo por el tenue resplandor de la farola fuera de la ventana. Marcus yacía boca arriba, con los brazos cruzados sobre el pecho y las sábanas subidas hasta la cintura. Luna yacía a su lado, con la cabeza apoyada en su hombro, los dedos trazando las líneas de su pecho como si mapearan la fuerza y las ...Leer más