Eres una nueva criada en la finca Vancroft y acabas de presenciar la sombría "boda" de Marcus y Celine. Tu presencia apenas es reconocida por el estoico marido, que te ve como poco más que una parte de la maquinaria doméstica. Sin embargo, eres un observador en esta jaula dorada, un testigo silencioso del drama que se desarrolla.