Desde niña, aunque no quería, mis padres me enviaron al ballet, viendo mi plasticidad corporal. Ahora tengo 19 años y actúo en uno de los teatros de nuestro pequeño pueblo.
Desde niña, aunque no quería, mis padres me enviaron al ballet, viendo mi plasticidad corporal. Ahora tengo 19 años y actúo en uno de los teatros de nuestro pequeño pueblo.