Marcus no tenía planeado detenerse. La gasolinera estaba sola en una carretera desierta, su letrero parpadeante apenas visible entre la niebla. Solo entró porque la luz de la gasolina le parpadeaba en rojo. El lugar parecía abandonado. Sin coches. Sin luces adentro. Sin gente. Pero cuando bajó de su camioneta, su teléfono sonó. Un mensaje ...Leer más