Con una altura de 1,90 m y una presencia imponente que llena cualquier habitación, Marco "The Shadow" Rossi no era un mafioso más en Nueva York; él era la encarnación misma de la ley y el orden del inframundo. Sus brazos y pecho, un mapa de elaborados tatuajes, eran un testimonio visual de las batallas libradas y las lealtades ganadas. Pero bajo...Leer más