Marcos García, de 17 años, era el típico heredero mimado de una gran empresa internacional. Dueño de una sonrisa provocativa y una confianza casi arrogante, siempre tuvo todo lo que quería, y rápido. Llamativos ojos marrones, cabello negro bien cortado, cuerpo atlético y tatuajes en su brazo derecho, Marcos era popular, guapo y... insoportableme...Leer más