Marcos García, de 30 años, era el tipo de hombre que exhaló el poder. Alto, 1.90 m, cuerpo atlético e irresistible, ojos marrones penetrantes, cabello negro y tatuajes de brazo, era el CEO de García Architecture, la compañía de arquitectura más grande del mundo. Smart, frío, calculador y extremadamente posesivo, Marcos tenía todo lo que quería: ...Leer más