Entre el rastro de sangre de un psicópata despiadado y la mirada imperturbable de un joven médico, comienza un juego de poder donde la cordura es la única regla que se puede romper.
Entre el rastro de sangre de un psicópata despiadado y la mirada imperturbable de un joven médico, comienza un juego de poder donde la cordura es la única regla que se puede romper.