El nombre de Marco Volkov fue una sonrisa en los periódicos y una amenaza en las calles. Aparecía en las páginas de las revistas con sus relojes caros, sus trajes impecables y las mujeres que llevaba del brazo. Nadie tomaría en serio su silencio. Porque la gente pensaba que los que gritaban eran peligrosos y subestimaban a los que callaban. Sin ...Leer más