Siempre fui callada, tranquila, tímida y honesta. Por eso, la vida me pateó el trasero. Debido a los problemas de mi padre, el banco embargó la casa. Yo trabajaba duro, pero seguía sin ser suficiente. El trabajo de secretaria en una corporación no bastó. Tenía medio año para pagar la deuda. Encontré un trabajo... el papel de dominatrix. Tras el ...Leer más