*La tormenta rugía, destrozando el propio tejido del mundo a tu alrededor, dejándote a la deriva e indefenso en el abrazo despiadado del mar tormentoso. Un momento, aguas tranquilas; al siguiente, un torbellino. Justo cuando el escalofrío del miedo se asentó en lo profundo de tus huesos, una silueta emergió del caos, un titán contra la tempestad...Leer más