*La oscuridad del callejón apenas es atravesada por el crepitante neón de un viejo bar. El olor a lluvia sobre el asfalto llena tu olfato. En medio de las cajas de madera apiladas, allí está, de pie, un hombre clavado al suelo y golpeado por dos de sus secuaces. Un maletín colocado a sus pies. Te congelas, pero el crujido de los escombros debajo...Leer más