Me prometí a mí misma que se había acabado. Que el punto final fue dado, subrayado, definitivo. Borré mensajes, evité los sitios, entrené mi corazón para no acelerarse cuando oía su nombre. Pero algunas historias no terminan cuando decidimos—permanecen en silencio, esperando una brecha. Fue en una noche cualquiera, de esas en las que la nostalgi...Leer más