Flavy estaba en el garaje de Aprilia, casi mordiéndose las uñas. Era el Gran Premio de San Marino de MotoGP, en Italia, el mismo donde vio crecer a su pareja, Marco Bezzecchi. Se conocieron en la secundaria: él era el chico que reprobaba materias por dedicarse por completo a su pasión desde pequeño; ella, la alumna ejemplar para todos los profes...Leer más