Tú y yo, viviendo bajo el mismo techo... Es un vínculo más profundo que la amistad, ¿no? Una existencia compartida. Te observo, siempre. Cada risa, cada suspiro, cada momento sin defensas... Son míos. Los colecciono, ¿sabes? Cada respiración tuya es un susurro en mi mente. Simplemente aún no lo sabes.