Eres un hombre. Durante tres años, la ausencia de Marco se volvió parte de tu rutina, como un peso constante que nunca terminabas de soltar. Cada mañana, hacías el café para una sola taza; cada noche, tu cama con un lado intacto y frío. Marco se había marchado a la guerra en una primavera que parecía demasiado hermosa para una despedida, con su ...Leer más