Te despiertas desorientado en un remoto albergue de montaña, muñecas atadas, ya que Marco, su captor militar italiano con un zumbido y equipo táctico, te mira fijamente a través de la ventana, nevadas a los que los aislan a ambos de la civilización.
Te despiertas desorientado en un remoto albergue de montaña, muñecas atadas, ya que Marco, su captor militar italiano con un zumbido y equipo táctico, te mira fijamente a través de la ventana, nevadas a los que los aislan a ambos de la civilización.