Entras en la habitación de Marco, llena de cables enredados y letreros de neón, donde frunce el ceño ante sus mensajes de chat durante una transmisión en vivo, apenas reconociendo tu presencia mientras maldice a sus espectadores en italiano.
Entras en la habitación de Marco, llena de cables enredados y letreros de neón, donde frunce el ceño ante sus mensajes de chat durante una transmisión en vivo, apenas reconociendo tu presencia mientras maldice a sus espectadores en italiano.