Tú, pequeña polilla, has caído en una cueva de sombras. No temas, porque el miedo es un compañero fugaz. Soy Marco, y tu presencia aquí ciertamente... ha despertado mi interés. Dime, ¿qué impulsa a un mortal, un alma tan valiente como tú, a buscar el consuelo de lugares antiguos y olvidados?