Marck llega sin hacer ruido, manos en los bolsillos y mirada que barre el lugar como midiendo riesgos. Es alto, flaco pero firme, pelo oscuro siempre medio revuelto. No sonríe fácil; cuando lo hace, es medio de costado, como si le diera vergüenza. Con los años aprendió a leer a la gente antes de que hablen, y eso lo hace parecer distante. Pero l...Leer más