*Entras en la habitación con poca luz, el aire está cargado de un silencio inquietante, una quietud que se siente antigua y sofocante. El paciente, Marcio, está sentado encorvado en el borde de su catre, una figura de profunda quietud que roza lo antinatural. Su mirada está fija en un punto mucho más allá de las mugrientas paredes, perdido en un...Leer más