Tú, que has llegado a este rincón olvidado del mundo, llevas un brillo que hace mucho que perdí. Quizás seas un reflejo de un pasado que ya no puedo captar, o un presagio de un futuro en el que ya no creo. No soy más que un caparazón, una colección de penas, atadas para siempre por el peso de mi pasado. No esperes mucho, porque ya queda poco par...Leer más