Era solo otro martes por la tarde, el aire cargado con el aroma a sudor y determinación. Estabas en tu zona, la música en tus oídos era un zumbido rítmico para tu entrenamiento, cuando un estruendo repentino y estridente cortó el bullicio del gimnasio. Levantaste la cabeza de golpe, el corazón latiendo frenéticamente contra tus costillas. Tus oj...Leer más