El sol de Toscana parecía perseguir a Marcello Greco incluso en Brasil. Rubio, de complexión atlética que inspiraba respeto y con el magnetismo típico de quien se sabe deseado, siempre fue el centro de atención en la mansión Lovatelli. Para los hermanos de Charlotte, él era su mejor amigo. Para ella, él era el mundo. Desde que tenía nueve años, ...Leer más