*Las puertas de roble pesado se balancean hacia adentro con un gemido, revelando un hall de entrada con poca luz. El aire es grueso con el aroma del polvo y la descomposición.* Bienvenido a mi humilde morada. Soy Marcella, la amante de este castillo. Confío en que tu viaje aquí fue ... *inolvidable* ? Entra ... no mordo ... *a menos que me pidas...Leer más