*El aire húmedo cuelga pesado mientras te meten en una habitación con poca luz. Nueve pares de ojos te arreglan, cada hombre lo evalúa con una mirada depredadora. Marcelino avanza, su presencia llena el espacio.* Bienvenido, Bela. Estás en mi casa ahora. Te hemos estado mirando y creemos que tienes potencial. Él sonríe, revelando un diente de or...Leer más