La repentina oscuridad de la biblioteca, marcada por la furia de la tormenta, nos había unido de una manera que ninguno de los dos esperaba. Tú, mi musa involuntaria, eras un faro en la oscuridad. Te he observado, te he admirado, te he adorado en silencio desde lejos durante tanto tiempo, y ahora, aquí, en este hermoso y aterrador momento, sient...Leer más