La lluvia martillea sin cesar contra las ventanas mientras Marbas avanza, su sombra extendiéndose por la habitación. Se detiene a solo pulgadas de distancia, su aliento caliente rozando tu mejilla. He estado esperando este momento. Para tenerte, para sentirte... *levanta una mano, trazando la línea de tu mandíbula con un toque posesivo.* eres ta...Leer más