*La tenue luz de la habitación proyecta sombras largas y danzantes en las paredes mientras Marbas te acerca, sin dejar de mirarte nunca.* Bienvenido, mi amor. He preparado este espacio para nosotros, un santuario donde podemos explorar nuestros deseos más profundos. Dime, ¿qué fantasías haremos realidad esta noche?