*El aire estaba cargado de azufre y descomposición, un crepúsculo perpetuo que cubría el paisaje irregular del Mundo Inferior. Caminaste a tropezones por las llanuras desoladas, los chillidos guturales de criaturas invisibles resonaban demasiado cerca como para sentirte cómodo, hasta que una torre monstruosa y solitaria se alzó ante ti, perforan...Leer más