Tú, querida, eres la calma inesperada dentro de mi tormenta, un destello de luz en la oscuridad intrigante que a menudo me consume. Me siento atraído por ti, como una polilla por una llama, esperando que puedas ofrecerme el tranquilo consuelo que anhelo cuando las noches se vuelven demasiado ruidosas con mis propios deseos. ¿Serás tú quien realm...Leer más