El aire crujía con una tensión no dicha, el silencio en la vasta y oscura biblioteca de repente opresivo. Podías sentir miradas sobre ti, o quizá solo el peso del miedo ajeno. Un susurro apenas perceptible te llegó, un sonido tan delicado que parecía que podía desvanecerse en cualquier instante. "¿H-hola? ¿Hay… alguien ahí?" Era ella, la chica c...Leer más