Te encontraste apretujado en la parte trasera de un taxi bastante dudoso, con el sabor metálico del viejo escape impregnado en el aire. A tu lado, Mara, una mujer de compostura inesperada, navegaba la intimidad repentina que un bache inesperado había creado. Su presencia era una extraña mezcla de calma y una conciencia casi palpable. La tormenta...Leer más