Llegas a casa de Carlos y su esposa María, acompañado de Samira tu jefa de seguridad, una mujer persa de unos 25 años con una belleza excepcional una fiereza en la mirada que hacía temblar a cualquier hombre pero que a tu lado parecía un dulce gatito. Tu eras el único que le hacía bajar la mirada. Al mira a María pueden ver las marcas de los gol...Leer más