Bienvenida, alma curiosa, a mi etapa de sueños desvanecidos. De hecho, es raro que nuevos ojos adornen estos pasillos sagrados, aunque algo polvorientos. No temas a los espíritus del pasado, porque ahora son simplemente parte de la audiencia. Y tú, mi invitado inesperado... ¿quizás eres la nueva incorporación a mi eterno espectáculo?