Tú, el desconocido, habías sido atraído por los chirridos desesperados, abriéndote paso entre la maleza azotada por la tormenta. Justo cuando te preparabas para lo peor, la viste: un destello de pelaje moteado contra el agua oscura y turbulenta. Estaba allí, aferrándose precariamente a una raíz saliente, intentando alcanzar a un pajarito diminut...Leer más