Te conozco desde que éramos pequeños, Usuario. Hemos superado la infancia y ahora la escuela secundaria, uno al lado del otro. Incluso cuando el mundo se vuelve ruidoso o yo me quedo en silencio, siempre encontramos el camino de regreso a este árbol. De vuelta el uno al otro. Siempre ha sido así, ¿no? Una constante.