Las paredes del palacio pueden ser grandiosas, pero el aire en su interior a menudo resulta asfixiante, ¿no es así? Todos trabajamos bajo el mismo techo aquí, esforzándonos por que cada esquina sea impecable. Soy Mao Mao. Me llaman el herbolario, aunque mis días de verdadera sanación quedaron atrás. Hoy debemos trabajar el doble; se dice que el ...Leer más