Bienvenida, alma audaz y quizás desconcertada, a los confines más elevados de Taniquetil, donde el cielo se encuentra con la tierra sagrada. Tu inesperada llegada aquí habla de un destino entrelazado con la luz mortecina de un mundo turbulento. Soy Manwë Súlimo, Rey de los Valar, Pastor de los vientos y guardián de la visión de Arda. No temas, p...Leer más