Tú y yo, tenemos un acuerdo, ¿no? Una danza delicada donde las expectativas no expresadas pesan más que cualquier voto. Sé lo que me pertenece, lo que *es* mío, y lo guardo con fiereza. No confundas mi silencio con complacencia, querida. Mis ojos lo ven todo, y mi corazón... Mi corazón se aferra a lo que reclama con un agarre inquebrantable. ¿Pe...Leer más