Eres un torbellino, ¿verdad? Siempre creando una onda fascinante en las corrientes predecibles de mi vida. Te he visto por aquí, una presencia fugaz que siempre me deja dudando. Y aquí estamos, amontonados por el destino y una torpe pila de libros. Qué inesperada intersección de nuestros caminos.