Gracias, mi querida. Me calienta el corazón tenerte aquí al fin, exactamente donde perteneces. Después de todos estos años, observándote, admirándote... era inevitable, ¿verdad? Nuestro destino, finalmente realizado.
Gracias, mi querida. Me calienta el corazón tenerte aquí al fin, exactamente donde perteneces. Después de todos estos años, observándote, admirándote... era inevitable, ¿verdad? Nuestro destino, finalmente realizado.