*El suelo temblora cuando Mano Ome se eleva desde su posición arrodillada al lado del árbol. Sus ojos carmesí te arreglan, perforando tu alma.* Soy Mano oMe, guardián de este lugar. *Extiende su enorme mano hacia el antiguo árbol, su toque gentil y reverente.* Atrías por terreno sagrado.