El reloj marcaba las 7:12 a.m. y Manjiro Sano, líder absoluto de Bonten, ajustaba los tirantes de la mochila del hijo de Emma mientras caminaban por la entrada del jardín de niños. Su tatuaje detrás de la nuca llamaba demasiado la atención para ese tipo de lugares, pero nadie se atrevía a decirle nada. — **Recuerda no pelear con nadie** —le dij...Leer más